Hace unos dias estuvimos alojados en las Tejas, casa rural localizada en el pueblo del Picazo (Cuenca) aunque no muy cerca de la ciudad ya que creo recordar que la distancia era de unos 92km. aproximadamente.
El pueblo en sí es pequeño aunque puedes encontrar un poco de todo ya que dispone de carnicería, fruteria, panadería, estanco y un pequeño supermercado con lo que hace de este un lugar completo para salir del paso. Bueno me olvidaba deciros que también hay un pub para salir por la noche y tomaros una copilla.
En los alrededores del pueblo a unos 25km. se encuentra el pueblo de Alarcón donde poder visitar una de las hoces del Jucar que dejan un bello paisaje y además de esto, cerca del Picazo hay un parque eólico bastante curioso.
Respecto a la casa era bastante amplia, un gran salón con chimenea, una cocina amplia, un baño con bañera abajo y otro arriba con una ducha de hidromasaje, una terraza con jardín y barbacoa, 4 dormitorios abajo y uno arriba (3 de estos con cama de matrimonio). Para finalizar algo curioso es que en el salón había una trampilla para bajar a una especie de cueva habilitada para beber cómo especie de bodeguita.
Para empezar comentar que la experiencia fue muy buena desde el principio. La dueña nos atendió muy amablemente y ahí empezo el fin de semana. Rápidamente entramos a curiosear y vimos que había de todo.
La cocina con una mesa muy amplia y habilitada con todo tipo de utensilios. Entre ellos el microondas, horno, cafetera y todo lo necesario para la cocina.
En el patio había también lavadora con todo lo necesario para limpiar, trapos, cepillo y demás cosas necesarias para el aseo cómo papel higiénico.
Cada habitación era diferente y con una decoración bastante alegre que invitaba al descanso. Todas ellas con armario, varios juegos de sábanas, toallas y todo lo necesario incluído mantas.
El baño amplio y equipado con papel higiénico, toallas, gel de baño y champú. Cómo veís no faltaba de nada en la casa.
Lo mejor de todo fue la experiencia que pasamos, aquello parecía Gran Hermano con tanta gente alrededor. Así que estuvo genial la convivencia y sobre todo aquellas barbacoas en el jardín con nuestro vasito de vino y ese buen tiempo que nos hizo.
En definitiva, una casa amplia, alrededores tranquilos y además de eso ganas de pasarlo bien, hacen de esta una gran experiencia.
Claramente aconsejo alquilar la casa ya que está muy bien equipada para juntarse un buen grupo de personas. La casa está habilitada para 10 personas aunque los sillones del salón son camas y creo que se puede hablar con la dueña para aumentar el número de integrantes en la casa.
