Estuvimos 10 amigos el puente de diciembre de 2008 (no me deja introducir la fecha correcta) Aunque no tuve el placer de conocer a los caseros, debido a que llegué el último y me fui de los primeros, se portaron genial con nosotros. La casa estaba no limpia, sino relimpia, y es realmente bonita. El factor clave sin duda es la cueva, es una maravilla, con degustación de distintos tipos de vino.
Las habitaciones son todas perfectas, con su estilo personal y ninguna igual que otra.
En fín, podría estar hablando 4 días de lo mucho que me ha gustado, pero prefiero que alguien repita la experiencia y la cuenta.
P.D. Mención especial también para Manuel y Esteban, de Rusiaventura, que nos hicieron disfrutar del Paintball por aquellos montes manchegos. Gracias!!
